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¿Qué es el Outsourcing? PDF Imprimir E-Mail
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Cada día es mayor la competencia y las exigencias a las que las empresas tienen que hacer frente. La dura pugna por afianzarse y liderar un sector obliga a mejorar la calidad de sus productos o servicios. Tradicionalmente, la gran mayoría de empresas aglutinaba dentro de su organización áreas como recursos humanos, auditoría o ventas, entre otras. Ello respondía a una cultura empresarial orientada a la concentración dónde no se reparaba en los costes de hacerse cargo de todas las tareas, a pesar de la poca eficiencia que reportase.



Para adaptarse al creciente empuje del mercado, las empresas deben remodelar sus estructuras. Se evalúa la opción de reducir los costes operativos corrientes para ganar en eficiencia y obtener un mayor desarrollo. La necesidad de ser competitivos obligó a desprenderse de muchas de las áreas a exclusivo cargo de la empresa, que fueron delegadas a profesionales especializados. Surge ahí la idea del outsourcing. Este concepto comienza a ganar credibilidad al inicio de la década de los 70 enfocado, sobre todo, a las áreas de información tecnológica en las empresas. Las primeras en utilizar modelos de outsourcing fueron empresas de gran envergadura, entre las que cabe destacar algunas como EDS, Arthur Andersen y Price Waterhouse.

El outsourcing es un término creado en 1980 para describir la creciente tendencia de grandes compañías que estaban transfiriendo sus sistemas de información a proveedores. Puede decirse que se trata de un contrato, según el cual determinadas organizaciones, grupos o personas ajenas a la compañía son contratados para hacerse cargo de alguna de sus actividades o de un servicio puntual dentro de ella. La compañía delega la gerencia y la operación de uno de sus procesos o servicios a un prestador externo (outsoucer), con el fin de agilizarlo, optimizar su calidad y/o reducir sus costos. Transfiere así los riesgos a un tercero que pueda dar garantías de experiencia y seriedad en el área. En cierto sentido, este prestador pasa a ser parte de la empresa, pero sin incorporarse formalmente.

En 1998, el outsourcing alcanzó una cifra de negocio en el ámbito mundial de cien mil millones de dólares. De acuerdo con estudios recientes, la tendencia es que esta cantidad se disparé hasta 282 mil millones de dólares en el futuro.

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Razones



El outsourcing es uno de los desarrollos más importantes en la forma de dirigir organizaciones. Esta forma de realizar el trabajo ha pasado a ser parte notoria en las decisiones administrativas de las empresas en los últimos años. Ha demostrado ser un instrumento útil para el crecimiento de las empresas. En su favor, se pueden alegar razones como una mayor eficiencia, el ser más económico, la disposición de personal altamente cualificado y la rebaja en el gasto de la operación.

Ello permite a la empresa compartir riesgos y destinar recursos para otras cuestiones. Además, tiene su reflejo en una mejor planificación de los asuntos de la compañía. Ésta se preocupa únicamente de estructurar las diferentes áreas de su organización, dejando que la compañía subcontratada se ocupe de los servicios delegados. Pueden ser éstos últimos de tipo tecnológico, de manejo de proyecto o sobre la administración y operación de la infraestructura.

La especialización de la empresa que presta los servicios ofrece una amplia gama de posibilidades para satisfacer las necesidades de sus clientes. Debido a la celeridad en el mundo de la tecnología se disponen de las últimas novedades sin tener que formar al personal de la organización para manejarla. Se aplica el talento y los recursos de la organización a las áreas clave. Se intenta lograr, en términos generales, una mayor funcionalidad con menores costes.

Pueden considerarse también ventajas del outsourcing la reducción de la inversión en planta y equipo, con la consiguiente disminución en los costes de manufactura. Esta modalidad permite a la empresa responder con rapidez a los cambios del entorno, acorta las duraciones de los ciclos y crea un mejor grado de respuesta a las necesidades de los clientes. El Centro Español de Logística (CEL) señala, además, factores positivos en el ámbito financiero, los costes de la logística pasan de fijos a variables y hay un beneficio de las economías de escala que los operadores pueden generar, y en el inmobiliario, se libera capital de la empresa destinado a almacenes para que pueda ser empleado en otras estrategias.


Sin embargo, en su contra pueden existir factores que hagan que no resulte satisfactoria la realización de este tipo de contrato. Puede suceder que la empresa subcontratada una vez haya aprendido el conocimiento de los entresijos del negocio y del producto en cuestión, los use para levantar su propia compañía y compita con aquella que le contrató. Es posible que el ahorro que se esperaba no se consiga y tampoco cabe descartar una reducción sobre los beneficios estimados.

Por último, el CEL en uno de sus análisis explicaba como principales riesgos la dificultad de encontrar al operador adecuado para dar soluciones a cada empresa en particular, la resistencia al cambio de estructuras, los excedentes de personal y el miedo a una pérdida de poder (pérdida de la integración de la información y de los sistemas, así del contacto con el cliente final).