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Página 1 de 2 Han cambiado muchos las cosas desde que en el siglo XVIII, el progreso científico e industrial de países como Inglaterra, Francia, Alemania o Estados Unidos diera pie a la revolución industrial. Con ella, la diversidad de modos de vida y producción de otras culturas desaparecen al no poder competir a los nuevos mercados y técnicas más avanzadas. Pero estos pueblos con una economía de subsistencia, tenían algo que en nuestra cultura desapareció en el siglo XII y XIII: el respeto por la naturaleza, la tierra y la vida. Y el ejemplo más representativo es: San Francisco de Asis y su Cántico del hermano sol.
La llegada de la revolución
industrial no solo supuso una destrucción del medio ambiente en
aquellas zonas donde se desarrollaba sino también un descenso de la
calidad de vida para trabajadores y proletariado.
Según se
avanzó en conocimientos médicos, técnicos y de ciencias de la
Naturaleza, surgió el concepto de medio ambiente: "Es el compendio de
valores naturales, sociales y culturales existentes en un lugar y un
momento determinado, que influyen en la vida material y psicológica del
hombre y en el futuro de las generaciones venideras". Lo que se busca
es acabar con el capitalismo salvaje que como un tumor destruye todo
donde se establece. Surgiendo desde los años 1970 el concepto económico
de "El desarrollo sostenible trata de alcanzar el crecimiento económico
sostenible que se necesita para satisfacer las necesidades humanas,
mejorar los niveles de vida, y proporcionar los recursos financieros
que hacen posible la protección medioambiental". Un ejemplo de tal
concepto lo podemos ver en China que pesar su espectacular crecimiento, cuida su naturaleza.
Nuevos yacimientos de empleo
Este
concepto nació fruto de la articulación de intereses y necesidades de
la política europea de los años 80 y 90. En la UE simultaneaba el
crecimiento económico con elevadas tasas de paro, a la vez que se
producían cambios en los valores y hábitos de consumo de la población
europea. En ese contexto, con la experiencia del fracaso de las
clásicas políticas activas y pasivas de fomento del empleo y lucha
contra el paro, la Comisión Europea, liderada por Jacques Delors,
apostó en poner en funcionamiento un conjunto de actividades con el
objetivo de descubrir soluciones al problema.
Con estas
premisas, se realizó una encuesta en 1994, cuyo resultado fue la
primera y hasta el presente, única propuesta para nuevos yacimientos de
empleo. De aquí nació el fenómeno de la génesis de las nuevas
ocupaciones. Pero el documento de la comisión iba más lejos: ahora se
exponía una nueva metodología para batallar contra el paro en los
países de la UE. La enseñanza y educación de consumidores y
productores, ocuparía un lugar central, como medio y como finalidad de
potenciar esta nueva economía.
No todas las acciones derivadas
de los cambios sociodemográficos darían lugar a nuevos yacimientos de
empleo. Para que estos funcionen es necesario que se den tres de las
cuatro condiciones siguientes:
- Tendrán por finalidad satisfacer las nuevas necesidades emergentes
- Que
se desarrollen en situación de mercados incompletos, en demanda
fragmentada, oferta desarticulada o ambas circunstancias a la vez.
- Que
sean actividades territorialmente localizadas en zona de territorio,
pero con redes de distribución de venta amplias (El ejemplo lo tenemos
con "El Salmón de Noruega y de Escocia", que ha conquistado los
supermercados de Europa)
- Que
sean poco intensivas y agotadoras en capital en su puesta en marcha;
para que requieran poca inversión económica, y muy intensivas en
trabajo personal directo, número de puestos de trabajo y mano de obra.
Los
nuevos yacimientos de empleo no siempre equivalen a nuevas profesiones,
aunque en algún caso se haya dado tal concurrencia. Los nuevos
yacimientos de empleo generan, o deberían generar, ocupación
independientemente de que ello conduzca o no a la creación de nuevas
profesiones.
Empresas medioambientales
En
Francia país pionero, las medidas gubernamentales de estímulo a los
nuevos yacimientos de empleo, han aumentado la ocupación entre los
jóvenes. Pero esta por ver qué pasará después del periodo de cobertura
pública, cuando dichos empleos deban ser mantenidos económicamente ya
solos por sus negocios, por sus usuarios. No obstante, es inteligente
hacer y demandar una política de apoyo por parte del estado, para
culminar y eliminar las dificultades financieras y organizativas
iniciales de esas empresas regionales que normalmente van en contra de
las formas de vida y costumbres establecidas en sus ubicaciones o
localidad de creación.
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