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Página 2 de 3  Argumentos a favor
Cualquier
medida relativa al trabajo, no podía pasar desapercibida. La discusión
sobre las 35 horas enfrenta a sindicatos, patronal y, también, a los
diferentes partidos políticos. Un repaso a las tesis que defienden la
disminución de la jornada laboral pone de relieve una serie de puntos a
tener en cuenta.
Los incuestionables avances tecnológicos han
contribuido a un incremento de la productividad, que hace posible que
el horario laboral pueda reducirse sin perjuicio de la producción. La
idea sería trabajar menos para trabajar todos. El nivel de desarrollo
occidental permite que en el intercambio salario por trabajo se pueda
disponer de más tiempo libre.
Es imprescindible un cambio de
mentalidad para abandonar la política consumista que predica la
civilización occidental. De esta manera, se cambiaría el hecho de tener
que ganar más en beneficio de un reparto de la riqueza y la justicia
social. En un mundo construido en torno a la primacía y casi
exclusividad del factor trabajo, se han olvidado otra serie de valores
personales y solidarios importantes para la buena salud de la sociedad.
Una mayor dedicación a esas cuestiones entroncaría con el nuevo modelo
de vida a seguir antes citado, que posibilitaría un nuevo orden social.
Es una lucha por no ser esclavo del trabajo y poseer una mayor calidad
de vida.
La consecución de las 35 horas semanales tendría como
objetivos el mantenimiento de la retribución salarial establecida y una
total protección social. A estas demandas, podrían ir unidas otras
propuestas como la anticipación de la edad de jubilación, más
vacaciones estivales, implantación de la jornada continuada y
prohibición de las horas extras y pluriempleo.
Quienes avalan
este proyecto afirman que se produciría un incremento en la creación de
empleo en general, en especial de las mujeres y de los jóvenes. El
posible crecimiento del trabajo a media jornada redundaría en un mayor
número de cotizantes y en menos cargas del Estado para paliar los
gastos por desempleo.
Por otra parte, se recuerda que el
crecimiento industrial es insostenible con el respeto a la naturaleza.
El medio ambiente se resiente de la sobreexplotación a la que se le
viene sometiendo y que tiene nefastas consecuencias como el cambio
climático. Hay que tener en cuenta que el planeta cuenta con cada vez
menos recursos, que están siendo aprovechados desmesuradamente.
Conviene tomar conciencia de ello y respetar el ecosistema como medio
generador de vida y riqueza.
En el ámbito europeo, cabe señalar
que las 35 horas han sido aceptadas en otros países de la UE. Si se
implantase esta medida en España, se fomentaría una construcción
europea más social y con principios como la armonía y la solidaridad.
Por último, esta la presentación de la Iniciativa Legislativa Popular,
avalada con más de 800.000 firmas a favor de la nueva jornada laboral. UGT
ofrece datos según los cuales el 60% de los trabajadores se
manifestaría a favor de las 35 horas, en contraposición a un 18% que
estaría en contra. El 53,1% opina que la reducción favorecerá la
creación de empleo.
Si
para un sector de la sociedad, las 35 horas semanales son sinónimo de
creación y reparto de empleo, en el polo opuesto se hallan quienes ven
contraproducente esta rebaja en el tiempo de trabajo. Desde la otra
orilla, se defiende que no se produce para cubrir las necesidades sino
para ganar dinero. Si se impusiese una restricción de la jornada
laboral, los empresarios podrían decantarse por producir menos en vez
de contratar más personal. Los costes de la mano de obra aumentarían,
incrementando el precio final del producto y disminuyendo la
competitividad de las empresas. El empresario podría pedir una
compensación al Estado para que redujera las cuotas patronales a la
Seguridad Social, a la vez que el Gobierno rebajase la cobertura del
paro.
El cambio de cultura que reivindicaría trabajar menos
renunciando a ganar y a gastar más, es visto como una utopía. Esta
imposición no beneficiaría más que a aquellos trabajadores que tuviesen
la vida, en cierta manera, resuelta, ya que los que tuviesen
estrecheces económicas preferirían trabajar más para obtener un sueldo
mayor. El aumento del tiempo libre para dedicarlo al ocio no estaría
entre sus prioridades.
En lo relativo a que se pretenda llevar a
cabo sin una rebaja salarial, también son pesimistas. Habría que
establecer qué comprende la retribución salarial, si la percepción
íntegra de la paga o las retribuciones parciales aparte. El empresario
podría disminuir estos elementos retributivos añadidos que están en
función del rendimiento del trabajador. Además, otro factor a
producirse sería la congelación salarial durante un cierto período de
tiempo, como medida estabilizadora. No les sirve el modelo francés, en
los que se contrata a los nuevos trabajadores con menos salario. De
este modo, en la actual situación de inestabilidad, los de mayor
antigüedad tienen más riesgo de dejar su empleo al mantenerse sus
percepciones económicas. Ocurre, también, que la restricción de la
jornada laboral no sería respaldada por los trabajadores autónomos ni
por los pequeños propietarios.
Las demandas como más tiempo de
vacaciones, jubilación anticipada.... son contempladas como medidas
independientes de las 35 horas que , además, no han tenido efectos
significativos sobre el paro. Concretamente, se opondrían a la
jubilación anticipada forzosa aquellas personas que quieran seguir con
su derecho a recibir el salario íntegro y sentirse realizadas en su
empleo.
Aseguran que la reducción de la jornada laboral para
realizar la misma producción, se vería compensada con la supresión de
los descansos, aumentando el ritmo de trabajo. Si esta disminución de
las horas comporta un reparto del trabajo, surge la contratación a
tiempo parcial. Este tipo de contrato, cuando no es voluntario,
disminuye las posibilidades de integración en la empresa. Los hechos
que conforman la actividad laboral de un sujeto, tales como el salario,
la categoría profesional o las oportunidades de promoción están ligados
a la jornada laboral a tiempo completo. Por ello consideran negativo la
acumulación de contratos de este tipo por mujeres y jóvenes, dos
colectivos con problemas en la obtención de empleo.
Por último,
desde el punto de vista medioambiental, propugnan que para hacer frente
a este tipo de problemas, lejos de rebajar la producción, es preciso
aumentarla. En la lucha por hacer más habitable el planeta y conseguir
mejoras en la sociedad, hay que construir filtros y depuradoras que
contrarresten los efectos nocivos de la contaminación. Se hace
necesario abordar la defensa de la naturaleza desde posiciones activas,
dado los elevados índices de corrupción del ecosistema al que se ha
llegado.
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